¡Hola ricuras!
Lo necesitaba.
Lo necesitábamos.
Vale que en mi 2.0 "solo" cuento lo bonito de la vida pero entre el estrés de los miles de papeles de estos días, las tres patas octogenarias que tengo al cargo y el trajín de desmontar una librería del año la polka coooooooooon todo lo que se acumula dentro de ella... estábamos los dos como si nos hubiera hecho un tercer grado la inquisición. Así que qué mejor manera de premiarme y premiar al obrero freelance que tengo al cargo* con una sesión de relax.
(*Si se entera Óscar que lo he llamado así en el blog me manda a la porra, no se lo chiveis)
Lo necesitábamos.
Vale que en mi 2.0 "solo" cuento lo bonito de la vida pero entre el estrés de los miles de papeles de estos días, las tres patas octogenarias que tengo al cargo y el trajín de desmontar una librería del año la polka coooooooooon todo lo que se acumula dentro de ella... estábamos los dos como si nos hubiera hecho un tercer grado la inquisición. Así que qué mejor manera de premiarme y premiar al obrero freelance que tengo al cargo* con una sesión de relax.
(*Si se entera Óscar que lo he llamado así en el blog me manda a la porra, no se lo chiveis)
Descubrí Sabai Bienestar como todo lo último que llega a mi vida, por ¡Redes! Maravilloso invento esto del boca a boca o, como yo he actualizado el refrán de "ojo a ojo". Ver a través de una pantalla o vivir con los stories o por snapchat las experiencias de otros te llevan a "querer tu". Y este "querer tú" es maravilloso.
Llegar, llegamos muertos pero salir... salir fue para directo al sofá, mantita y disfrutar de volver a conectar con el cuerpo. Parece que no, pero que necesario es mimarse. Parece que da pereza ir o que con un "me voy a la cama pronto y ya mañana..." solucionamos problemas... ¡PERO NO!
Chicas... Chicos...
Miembros... Miembras...
Portavoces y portavozas....
¡MIMAROS!
que cuerpo solo tenemos uno y días (por lo que parece) muchos para darle trote
¡Feliz finde bombones!
Su









