Uno de los últimos eventos con los que se cerró Zaragoza antes del verano fue con el aniversario de Tarin. Tras la brutal crisis que hemos vivido, ver como una joyería cumple los 50 años no deja de ser admirable, y, en seguida el siguiente pensamiento se dirige a buscar esa panacea del éxito, ¿por que unos 50 años y otros al poco ya les cuelga su cartel de "bye bye"? La respuesta con Tarin es sencilla, negocio familiar si, pero con un empeño de superación y de adaptación a sus clientes digno de manual universitario.
Tarín Joyeros es una empresa cien por cien familiar y de capital aragonés; además la gran mayoría de sus piezas se realizan en España. Cuenta con un taller propio en Zaragoza donde diseñan piezas de alta joyería, además de transformar o modernizar joyas por encargo. En la actualidad cuenta con la colección Tarin Atelier y T by Tarín, especialmente pensada para el público más joven.
Tuve la suerte de poder contemplar las piezas de un cliente de un hotel cercano que había acudido a Tarin para que le guardaran las joyas. ¡Vaya piezas! eran todas divinas
Me gustó mucho la idea de pendiente desmontable que tienen. Ya sabéis que no soy mucho de pendiente que cuelgue pero en alguna ocasión y con según que vestido no cabe otra opción. Pues bien Tarin Joyeros tenía la solución a mi problema todo este tiempo y yo sin saberlo. Tienen un sistema de pendiente en 3 pasos. El 1º es la estrella de brillantes que veis que va con enganche. A esta cuando queramos podemos unirle la vara larga y o bien dejarlo así o bien complementar la parte baja con otra piedra. La combinación como veis de opciones es infinita con lo que a la larga tenemos un pendiente multifuncional que nos casa en casi todos los aspectos de la vida y sin aburrirnos. El precio que es lo que a mi me interesaba pues unes alta joyería con brillantes y ya parece que tienes que vender un riñón en el mercado negro me pareció de lo más razonable para regalo de ocasión especial (yo ya me he pedido la estrella para mi cumple).
Y este anillo me llevaba por la calle de la amargura, que maravilla!!!!
¡¡¡Es un lujo poder probarse las piezas que te apetezcan!!!
S.

















