La obsesión me viene en los genes ya que mi abuela era alpargatera y yo, no sigo la tradición pero alpargata que veo alpargata de la que me enamoro y acabo llevándome a casa. El otro día lanzándome a la calle descubrí 8 y 1/2 no recuerdo en que calle del casco antiguo esta pero me gustó un montón.
Me fije en la decoración y luego caí rendida ante todos sus pares!!! eso si, los precios no son nada económicos. Las que se vinieron conmigo me costaron 140€ pero bueno un capricho de vez en cuando no cae nada mal y merece mucho la pena ver como han transformado este horno de pan en una tienda de lo más kuki
y después,
paradilla en este sitio que tiene un marisco 10 a un precio de lo más ajustado!
Besitos,
S.





















