¡Hola ricuras!
Bajonazo...bajonazoooo... en la báscula que implican un SUBIDÓÓÓNN, SUBIDÓNNN.
Cuando a comienzos de marzo me dije para mi misma un "Su, basta ya. Pon un orden en tu vida" ni en sueños pensé que mi vida cambiaría tanto. Y nooooo, no me refiero al hecho de llevar un mes confinada (que también... y lo que nos queda) sino al hecho de haber logrado un orden con las comidas, de haber comenzado por primera vez en mi vida una dieta, de ponerme en manos de una nutricionista para que, tras el "ya puedes hacer vida normal del oncólogo" me ayudase a lograr "esa vida normal" que, durante tantos años, había perdido.
Mis objetivos:
*Mantener un orden en las comidas. Los días que estoy por casa es fácil, pero los días que me toca despacho, pasar del desayuno a la merienda es más que habitual. Y eso no puede (podía) ser. Por no hablar de las tardes aburridas y lo que implican los paquetes de patatas fritas, los fuets, bombones que te traen los clientes...y demás tentaciones.
*Deshincharme, la cortisona produce estragos en el metabolismo.
*Solucionar la retención de líquidos.
*Mejorar el aspecto de la piel.
* Y perder peso, porque aunque no tenía en mente un "Su tienes que bajar X kilos" sabía que todo lo anterior conllevaría un SUBIDÓN SUBIDÓN cuando viera mi cifra bajar.
Una vez fijado los objetivos, toca buscar soluciones,
La mía,
Conocí
LEV una tarde aburrida de esas que vas de Instagram en Instagram. Me flipa el mimo con el que
Yania Pereira de @mvesblog cuida su feed, sus stories...y así es como me chocó "el método Lev", todo lo que subía tenía una pinta riquísima y además ella estaba teniendo un cambio espectacular en su cuerpo.
Pero, yo no se si os pasa, que yo ya el mundo Instagram, el mundo blogger... el mundo 2.0 en general, lo miro con incertidumbre. Con duda. A la expectativa y sospechando siempre donde esta la línea de lo real y lo publicitario.
A mas a mas yo con el "tema dieta" soy la persona más incrédula del mundo. Hasta hace nada mi máxima era "No engorda lo que no se come". Ayy! que confundida he vivido.
Se puede comer y comer bien, sano y rico ¡Y PERDER!
Comencé mi plan el 11 de marzo y si cuando
os lo conté en este post me llegan a decir que a 4 de abril, mis ojos verían en la báscula y en el espejo, lo que hoy tras la ducha he visto, NO ME LO HUBIERA CREÍDO. Ya me veo soltando mi mítico "
bemmmppppp, ahora cuéntame una de indios"
Pero ver para creer o, mejor dicho, probar para corroborar. El
método Lev funciona, y funciona a las mil maravillas.
Y funciona en tiempos de coronavirus. Porque esa fue mi preocupación cuando ese fin de semana tras ponerme en sus manos, me saltó el ¿y ahora confinada que hago yo?
Mi primera cita y mi primer pedido fue en la tienda. En Zaragoza contamos con centro Lev físico pero, visto lo visto, tener espacio físico no influye para nada. He seguido mis consultas vía telefónica o por las tan de moda ahora, videoconferencias. En ellas me ha respondido dudas, me han asesorado que elegir o que nuevos productos han sacado (¡Napolitanas! ouhhh yeahhh) y, por supuesto, seguido el control de peso, medición... ¡Hasta me he atrevido con un directo!
Y es de este directo y de las dudas que en el os surgieron, que me he puesto manos a la obra con este post. Os voy a contar como ha sido este envío, con el que completo la dieta hasta después de Semana Santa, para seguir ganando centímetros al pijama y no os digo nada de los jeans!!
Mi pedido Lev
En esta ocasión lo hice vía wasap mientras teletrabajaba. Le comenté a Alicia que siendo que llegan un montón de días festivos por la Semana Santa, me apetecía darme algún capricho, y nos pusimos manos a la obra:
Panettones, cortezas, smoothies, chips... fueron directos a mi carrito
y ¡VOILA! me llegaron a casa. Los envíos, al igual que las citas ¡¡¡son gratuitos!!
Y también me pedí mis suplementos:
Balance hasta ahora:
Me siento bien, no me noto decaída, ni con menos fuerza o energía. Ya tengo un orden en las comidas. Paso perfectamente del desayuno, al almuerzo y de este a la comida, merienda y la cena sin esa sensación que tenía de desorden o picoteo. ¡Oh el picoteo! yo ya me sentía como Obelix, que hacía una comida al día: desde que me levantaba hasta que me iba a dormir. Y eso ¡no podía ser!
Me veo más fina, mas deshinchada y eso se corrobora con la cifra de la báscula,
Conclusión:
Si te ves en las mismas que yo o por que SI quieres cuidarte,
Te dejo su web:
Y yo me voy a disfrutar de ese solazo que en nada se acaba y llegan lluvias,
¡Feliz domingo!
Su