...Y se fini la Semana Santa.
Que raruna ha sido este año. Por Zaragoza estamos hechos a que muchos años no se viva por los tormentones que tenemos, pero esta será la típica batallita que, año tras año, la recordaremos.
Y, aunque dicen que el tiempo confinados (o confitados como escuche ayer por Instagram) pasa más lento, ya la hemos finiquitado. Aquí en Aragón hoy ya es "laborable" aunque nosotros celebremos el Lunes de Pascua porque donde nació mi madre es EL DÍA D.
Para ella EL DÍA D juntarse la familia, EL DÍA D "destapar" la figura de chocolate más espectacular, EL DÍA D reír, disfrutar...
Para mi...EL DÍA D rematar el cebarse
🙈🙈🙈🙈
A la vuelta del trabajo les he dado una sorpresa a los papis...
Y ellos a mi! porque han vuelto a hacer TORRIJAS. Que ya sabéis que yo de dulce no soy, pero las torrijas me hacen ojitos. Demasiados ojitos!!! Aunque en mi defensa diré que con esta que me voy a comer ahora, en todo lo que va de Semana Santa, es la segunda y media (que se partió una al hacerla) que me he comido. Bien Su, bien,
Y. como por Instagram me comentaron que colgará la receta en el blog, pues aquí voy con uno de los postres más deliciosos que conozco yyyyy más sencillos.
Qué necesitamos:
Pan (del día anterior). He probado esta vez con unas rebanadas del artesano este que es más consistente que el pan de molde . Y, aunque hay que llevar más ojo porque es más delicado al dar vueltas, sale exquisito.
Leche (yo la dejo un ratín con la cascara de un limón)
Huevos
Azúcar y canela
Una sartén con abundante aceite de oliva
El procedimiento es bien sencillo:
*Se corta el pan a rebanadas
*Se calienta en un cazo la leche a punto de ebullición con la vaina de canela (o vainilla) y la cáscara de limón. Yo a la leche no le añado azúcar para que no me salgan muy dulces. Y tampoco vino Oporto como he visto por redes...pero a gustos ¡claro!
Innovar, que por probar ¡¡que no quede!!!
*Batimos los huevos
*Ponemos una sartén con aceite de oliva fuego medio
* Mientras se calienta el aceite cogemos el pan y lo bañamos en la leche que hemos preparado (por ambas caras y con cuidado de que no se parta).
* El pan impregnado en leche lo pasamos por el bol de los huevos batidos y de ahí a la sartén con aceite.
*Freímos por ambos lados hasta que adquiera un aspecto dorado.
*Las dejamos en un plato/bandeja con papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite
*Llenamos un recipiente con azúcar y canela (100gr de azúcar con dos cucharaditas de canela, más o menos) y mezclamos bien con la ayuda de un tenedor.
Dejamos enfriar y VOILÁ
¿Fáciles, verdad?
Pues bien, como mejor están es al día siguiente... Si puedes aguantar y dejar alguna
Besotes,
Feliz semana




























































