¡Hola ricuras!
Por Zaragoza tenemos ríos, como por ejemplo, el Ebro. Tenemos montañas, como por ejemplo, el Moncayo. Tenemos aire propio. ¡No veáis como sopla el cierzo hoy!
Y tenemos mar. ¡3 mares! para ser más exactos y, la otra noche, caté su nueva carta.
Anotad porque merece mucho la pena: Tres Mares Zaragoza
Para los que llevemos por Zaragoza más que el hilo negro, que haya vuelto el "club náutico" en toda su esencia es bien. Que bonitos recuerdos de la infancia tengo en este sitio. Comidas con los papis, cenas cuando venían mis tíos de Tarragona y alguna que otra BBC, salpican el álbum de fotos familiar. Más tarde, cambio de tercio y un par de veces fui a la discoteca que en este espacio se creó, pero ñeee no llegó a engancharme.
Yo soy de estos planes.
De reunirme con la familia, con amigos o en alguna comida laboral y charrar y charrar y charrar... entorno a un plato magnífico y un buen vino.
De reunirme con la familia, con amigos o en alguna comida laboral y charrar y charrar y charrar... entorno a un plato magnífico y un buen vino.
Pero no me enrollo más y vayamos al lío. A la cocina que nos ofrece. Unos platos que se centran en el producto de temporada y que va desde la cocina más tradicional a las técnicas más vanguardistas y queridas del momento.
Ensalada, foie, pulpo, chipirón, steak tartar (que más abajo os subo el proceso de elaboración)... La variedad de platos que catamos fue increíble y deliciosa a paladar. De quedarme con uno... ummm que difícil decisión... me quedaría con el chipirón. Impactante esa mezcla a paladar de comenzar con toques salados y cambiar ipso facto a dulce. Raro, si, pero delicioso. ¡Probádlo!
Pero es de justicia destacar que, el enclave donde se encuentra y que destacan mediante una cristalera o zonas al aire libre para poder completar el Puente de Piedra o el Pilar o como transcurre el cauce del río Ebro o... y oye, que las vistas son divinas tanto de día como de noche...
Y el equipo que lo forma, hacen de Tres mares Zaragoza un espacio perfecto para disfrutar.
Y no os despistéis porque el sitio es complicado moverlo de allí, el entorno no os cuento, su atento personal de sala os lo dejo pero ¡Oh la repostera! a la repostera la secuestro en nada. ¡Y no me gusta el dulce! pero mammmaa mia, que manos. Que torrijas, que tarta de queso, que olor a chocolate... ¡Que olor a chocolate! ojala una función en blogspot para pasar olores. Bueno si que esta, click aquí, reserva y disfruta de todo lo que Tres Mares ofrece.

















































