¡Hola ricuras!
Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro pero si ese amigo es pintor y más bueno que el pan tiene la reserva federal del oro de toda la Vía Lactea. Y ¿a qué viene esto? Pues viene a que una, entre el anterior post y este no ha estado de crucero, de safari o de Tour por las playas... no, nooo, noooo. Una, que tiene más suerte que cualquier bruja del siglo XII pensaba pasar sus mini vacas la mar de tranquil en la piscina o en alguna excursión cercana como habéis ido viendo por los Stories pero OHHH las tormentas veraniegas, que puñeteras son. Tuvimos una por Zaragoza que hizo estragos en paredes, en el protector de la barandilla, en las hamacas... vamos que porque no estábamos nosotros en la terraza, sino acabamos con el vendaval en Alburquerque.
Así que teniendo tiempo + pintor ha tocado restaurar el deterioro que el graniza generó. Fatal ehhh lo que me gusta a mi indagar y cotillear a través del ordenador qué hacer con las paredes.
Enamorada me dejó la opción de decorar con pallets y tejas las paredes pero esta claro que, visto lo que ha echo las rachas de cierzo y el granizo, no nos podemos fiar en poner por riesgo a que salga volando y cause cualquier desastre.
Y tanto mirar y mirar y pensar si darle un giro a los colores o no para acabar con algo similar a lo que había pero con un par de puntos más fuertes en la cenefa. Os dejo el resultado tras otra capa de plaste y pintura especial fachadas.
Solo nos queda renovar las colchonetas de las hamacas y aprovisionarnos de manjares para la siguiente barbacoa!
¡Feliz tarde!
Su