Desde luego que si este día hubiera tenido los eventos organizados de otra manera, al pobre amigo que me acompañó le hubiera pedido matrimonio por "soportar" lo que comienzan a implicar los jueves de Zaragoza. Habíamos quedado para salir de tapas y lo cité (a propósito) en un bar en frente del hotel al que me habían invitado para disfrutar de la nueva colección de Franc Sarabia. Premeditadamente ya había dicho a la organización que iría acompañada, sabía que entraría a regañadientes pero que disfrutaría como un enano de lo que iba a ver. Sarabia no defrauda. Así que como viene siendo ya costumbre los jueves, después del trabajo tocó ducha rápida y arduo proceso de restauración de ojeras, desastroso pelo y demás
Y con la emoción de ver con qué nos iba a sorprender, nos acomodamos entre madres que derramaban lagrimitas por imaginarse a su hija en el "Día D" e hijas que tomaban notas sobre lo que veían.
Exquisitas piezas, todas made in Spain, en telas de altísima calidad, brocados y bordados selectos... un espectáculo que elevó la moda a categoría de arte. Su nueva temporada es de lo más atemporal, ciñéndose a una mujer que lo que quiere es tener una joya en su armario y no un vestido más.
El desfile comenzó con los trajes de fiesta en vivos colores y dio paso a unos angelitos que precedían la colección novia.
Y tras el cava, corre que te corre a la siguiente cita
...pero eso ya mañana os lo cuento
Besitos,
S.













