Un imperio basado en meter una salchicha dentro de un bollo es lo que el Sr. Feltman implica, ya que es el creador de el primer “Hot dog” de la historia. Feltman, un inmigrante alemán que llegó a Nueva York en 1856 a la edad de quince años, se le atribuye la invención del perrito caliente. Según la leyenda, se le ocurrió la idea de poner una salchicha en un bollo que calentaba en un horno que portaba en su carro.
Así, Charles Feltman comenzó su carrera en 1867, empujando un carro a través de las dunas de arena de Coney Island. Cuatro años más tarde alquiló una pequeña parcela de tierra y comenzó a construir un imperio. Por el año 1900, el negocio de Feltman se expandió y llegó a ocupar una manzana completa. Constaba de nueve restaurantes, una montaña rusa, un carrusel, un salón de baile, una sala de cine al aire libre, un hotel, una cervecería con terraza, una casa de baños, etc.
El restaurante vendía millones de hot dogs al año, aunque era más conocido en Coney Island por su plato estrella. Un plato de mariscos, tales como langosta, pescado y ostras, que ofrecía en sus cenas. Por estos años, la aventura Feltman’s había llegado al punto más álgido de su emprendida aventura.
Al más puro estilo neoyorkino de 1900, Feltman’s nos ofrece en su local de Aragonia una amplia gama de salsas y toppings, consiguiendo más de 100 combinaciones diferentes en sus perritos calientes. Los ingredientes que ofrece la marca son 100% naturales y elegidos de una manera muy selecta.
Vamos, que menuda racha de sitios gourmet estamos teniendo por Zaragoza.









