Para muchos el juzgado es un lugar hostil, da miedo, es frío y no permite sentimientos. Un lugar donde ocurren cosas malas. Yo no se si me he acostumbrado o es que siempre me ha gustado su ritmo frenético, sus alegrías y decepciones. Tengo la sensación de que es el lugar donde más cómoda me siento pero de lo que más me alegro es de la gente que he sacado de allí. El domingo un compañero me invitó a una exposición de sus obras y, aunque se que es un profesional excepcional, no imaginé lo bien que pintaba. Curioso que muchas veces solo ves a las personas en las situaciones con las que te relacionas. Hay más vida, no cabe duda y personas que emplean su tiempo libre a las mil maravillas.
Besotes!







